Electricidad y Fuerzas Eléctricas
La electricidad es un fenómeno natural que se manifiesta por la presencia y el movimiento de cargas eléctricas. Desde la antigüedad se observó que al frotar ciertos materiales, como el ámbar, estos podían atraer objetos ligeros, dando origen al estudio de la electricidad.
Existen dos tipos de carga eléctrica: positiva y negativa. Un cuerpo es neutro si tiene igual número de protones y electrones. Si pierde electrones, queda cargado positivamente; si gana, queda cargado negativamente.
Un cuerpo puede electrizarse por frotamiento, contacto o inducción. Según su naturaleza, los materiales se clasifican en conductores (permiten el movimiento de cargas, como los metales) y aislantes (impiden dicho movimiento, como el vidrio o el plástico).
Las cargas eléctricas interactúan mediante fuerzas eléctricas: se atraen si son de signo opuesto y se repelen si son del mismo signo. Estas interacciones son cuantificadas por la Ley de Coulomb, la cual establece que la fuerza entre dos cargas puntuales es directamente proporcional al producto de sus cargas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa.
La fuerza eléctrica es de naturaleza vectorial, lo que significa que tiene dirección, sentido y magnitud. Esta propiedad es esencial para comprender fenómenos eléctricos en la vida cotidiana y en la tecnología moderna.
