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Lección 4.3

ECOSISTEMAS

Ecosistema: definición y tipos de ecosistemas - Pequeocio

Los ecosistemas son comunidades formadas por organismos vivos y el medio físico en que habitan, interactuando entre sí. Se componen de dos elementos principales: los componentes bióticos, que son todos los seres vivos como plantas, animales, hongos y microorganismos, y los componentes abióticos, que incluyen el agua, suelo, aire, luz solar, temperatura y otros factores físicos y químicos. Estas partes interactúan constantemente para formar un sistema dinámico que mantiene el equilibrio ecológico.

El biotopo es el espacio físico o territorio donde los seres vivos encuentran las condiciones ambientales adecuadas para vivir; Incluye elementos como la tierra, el agua y el aire. La biocenosis es el conjunto de organismos vivos que habitan en ese espacio, estableciendo relaciones de diversos tipos, como la alimentación, competencia, simbiosis y depredación.

Los ecosistemas pueden ser terrestres o acuáticos. Ejemplos de ecosistemas terrestres son las selvas, bosques y desiertos, mientras que en los acuáticos encontramos ríos, lagos, manglares y océanos. Cada ecosistema presenta características particulares y una biodiversidad específica que contribuye al equilibrio de la naturaleza.

En el ecosistema, cada organismo cumple un papel importante dentro de la cadena alimentaria, donde la energía se transfiere desde los productores, que son las plantas que elaboran su alimento por fotosíntesis, hasta los consumidores y descomponedores. Los productores constituyen el nivel trófico más bajo y son la base de la energía para los demás niveles. Los consumidores pueden ser herbívoros, carnívoros u omnívoros, mientras que los descomponedores reciclan la materia orgánica devolviéndola al suelo y facilitando el ciclo de nutrientes.

Las interacciones en el ecosistema son cruciales para su funcionamiento. La pérdida o alteración de un componente puede afectar negativamente a todo el sistema. Por ejemplo, la contaminación, la deforestación o la introducción de especies invasoras pueden desequilibrar el ecosistema, provocando la disminución o extinción de algunas especies.

La conservación y protección de los ecosistemas son vitales para mantener la biodiversidad y asegurar los servicios ambientales que estos ofrecen, como la purificación del aire, la regulación del clima y el suministro de agua. Para ello, se promueven áreas protegidas y responsables del ser humano para minimizar su impacto.

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