LECCIÓN 8.5
Origen e historia de los hebreos
El pueblo hebreo tiene sus raíces en Ur de Caldea (Mesopotamia), donde hace unos 3000 años a. C. habitaban tribus seminómadas dedicadas al pastoreo. Hacia el año 2000 a. C., el patriarca Abraham lideró la migración de su familia hacia Canaán, la "Tierra Prometida", donde comenzaron a ser llamados "hebreos", que significa "los que vienen de más allá del río". Abraham fue padre de Isaac, y este de Jacob, cuyo nombre cambió a Israel ("el que lucha con Dios"). Los descendientes de sus doce hijos formaron las doce tribus de Israel.
Debido a una hambruna en el siglo XIV a. C., el pueblo emigró a Egipto, donde terminó sometido a trabajos forzados. En el siglo XIII a. C., Moisés lideró el Éxodo a través del desierto del Sinaí, periodo en el que recibió los Diez Mandamientos y se consolidó el monoteísmo. Tras la conquista de Canaán bajo Josué y un periodo gobernado por jueces, se estableció la monarquía con Saúl en el siglo XI a. C.. Su sucesor, David, fundó Jerusalén como capital y Salomón construyó el Primer Templo.
Tras la muerte de Salomón en 968 a. C., el reino se dividió en Israel y Judá. La fragilidad política llevó a la primera diáspora tras la conquista asiria (721 a. C.) y babilónica (587 a. C.). Siglos más tarde, el dominio romano culminó con la destrucción del Templo por parte de Tito en el año 70 d. C., provocando la segunda diáspora. En la época contemporánea, tras el trauma del Holocausto y el fin del Mandato británico, la ONU aprobó la partición de Palestina, permitiendo la fundación del Estado de Israel en 1948, hecho que dio origen al conflicto árabe-israelí que persiste hasta hoy
