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LECCIÓN 2.4
Filosofía Moderna Tardía y Corrientes Contemporáneas
La filosofía moderna, un período que abarca aproximadamente desde el siglo XV hasta el siglo XIX, marcó un cambio fundamental en el pensamiento, centrándose en el sujeto, la razón y la ciencia. Dentro de este marco, el problema del conocimiento se erigió como una cuestión central, dando lugar a diversas corrientes de pensamiento.
3. El Segundo Período Clásico: Criticismo e Idealismo
Este período representa un intento de sintetizar o reaccionar a las corrientes iniciales de la modernidad, como el racionalismo y el empirismo.
3.1. El Criticismo Kantiano Immanuel Kant (1724-1804), nacido en Königsberg, Prusia Oriental, fue una figura central de este período. Su filosofía buscó superar las limitaciones tanto del racionalismo (que se encerraba en la razón perdiendo contacto con la realidad) como del empirismo (que solo alcanzaba conocimiento a través de la experiencia sin llegar a un saber necesario y universal).
Para Kant, el conocimiento válido es una síntesis de datos a priori (de la razón) y a posteriori (de la experiencia). Introdujo los juicios sintéticos a priori como base de la ciencia, los cuales son simultáneamente objetivos (universales y necesarios) y extensivos (aportan nuevos conocimientos).
En el ámbito de la ética, la filosofía kantiana es un ejemplo de ética formal, universal y absoluta, que se fundamenta también en un a priori. Kant formuló el imperativo categórico, que tiene tres expresiones clave: "Obra de tal modo que tu acción pueda valer como ley universal"; "Obra de tal modo que nunca tomes la humanidad ni en ti ni en otros como medio, sino siempre como fin último"; y "Obra de tal modo que tu voluntad pueda ser considerada como legisladora universal".
3.2. El Idealismo de Hegel Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831), filósofo alemán, desarrolló un sistema idealista riguroso donde toda la realidad se identifica con el absoluto, que para él es conciencia, razón y espíritu. Este absoluto no es estático, sino que se desarrolla dinámicamente a través de la dialéctica, un proceso de tesis, antítesis y síntesis. Según Hegel, la realidad se comprende como el despliegue dialéctico del absoluto en tres esferas: la idea pura (el ser como pensamiento puro), la naturaleza (la idea exteriorizada, su antítesis) y el espíritu (la síntesis, la revelación definitiva del absoluto).
4. Reacciones al Criticismo y al Idealismo
El agotamiento de las teorías subjetivistas y la complejidad del idealismo hegeliano propiciaron nuevas reacciones filosóficas.
4.1. El Irracionalismo de Schopenhauer Arthur Schopenhauer (1788-1860) fue un firme opositor del sistema hegeliano, influenciado por Platón, Kant y el budismo. Él consideró que el nóumeno (la cosa en sí) es la "voluntad de vivir", una fuerza insaciable que, al ser inagotable, genera insatisfacción y malestar constante. Por lo tanto, para Schopenhauer, la esencia de la vida es el dolor. Para aliviar este sufrimiento, el ser humano busca la compasión y la negación de la propia existencia, lo que lleva a un estado de nada o nirvana. Su visión es que este es el "peor de los mundos posibles".
4.2. El Existencialismo de Kierkegaard Søren Kierkegaard (1813-1855), filósofo danés, reaccionó contra la inmersión del individuo en la universalidad de la idea, propuesta por Hegel. Kierkegaard propuso que la filosofía se centrara en la realidad concreta del hombre, en sus problemas, pasiones y emociones, siendo un pionero del enfoque existencialista. El existencialismo, en general, se opone a las filosofías de esencias abstractas, abogando por una vuelta a lo concreto y singular, a la experiencia viva del ser humano, con temas centrales como la angustia, la libertad y la búsqueda de sentido de la vida.
5. Las Últimas Corrientes Modernas
Hacia el final de la Edad Moderna y principios del siglo XX, surgieron nuevas orientaciones filosóficas.
5.1. El Materialismo Naturalista (Ludwig Feuerbach) Ludwig Feuerbach (1804-1872) sostuvo que lo único real es lo que es captado por los sentidos y que la justificación de la vida se encuentra en ella misma. Criticó cómo la religión despoja al hombre de la confianza en sus propias fuerzas, enseñándole a vivir para un "más allá".
5.2. El Materialismo Histórico Dialéctico (Karl Marx) Karl Marx (1818-1883) adoptó la dialéctica hegeliana, pero la invirtió: la materia, y no la idea, es el elemento constitutivo de la realidad que evoluciona dialécticamente. Marx enfatizó que los bienes materiales (alimentos, bosques, minas) son los elementos básicos que condicionan las actividades superiores de la sociedad como la política, la ciencia y el arte. Argumentó que el capitalismo utiliza la religión como un medio para dominar a las masas proletarias, y que la religión desaparecerá cuando se elimine la alienación en una sociedad igualitaria.
5.3. El Positivismo (Augusto Comte) Augusto Comte (1798-1857) fundó el positivismo, que exalta el valor del conocimiento positivo. Esta corriente filosófica se limita a la observación de fenómenos empíricos con el fin de formular leyes generales, prescindiendo de la metafísica. Comte propuso que la historia del conocimiento humano ha pasado por tres estadios: el teológico (explicaciones divinas), el metafísico (conocimientos abstractos sobre esencias) y el positivo, que considera la fase definitiva de la humanidad, centrada en los hechos y sus leyes.
5.4. El Utilitarismo El utilitarismo, como sistema ético, se centra en la búsqueda de la mayor felicidad (o placer) para el mayor número de personas. Aunque se confunde en la práctica con el sensualismo, el utilitarismo implica una intervención más activa del espíritu y un cálculo para determinar lo que es bueno.
5.5. El Irracionalismo Vitalista (Friedrich Nietzsche) Friedrich Nietzsche (1844-1900) llevó el irracionalismo a su máxima expresión. Su filosofía exalta el valor de los impulsos vitales sobre la razón. Nietzsche buscó superar la racionalidad occidental, que, según él, se basaba en la razón y el cristianismo, para revalorizar el vitalismo que caracterizó a los griegos antes del desarrollo de la filosofía. Para él, la realidad es movimiento, vida y devenir, concebida como algo orgánico y no mecánico. Argumentó que los únicos métodos de conocimiento válidos son la intuición, la práctica y la comprensión viva de la historia, desechando la lógica y los conceptos abstractos. También enfatizó la multiplicidad de los seres concretos y el valor de la persona humana