lección 4.3
El Pragmatismo
El pragmatismo es una de las corrientes filosóficas contemporáneas que surgió a finales del siglo XIX y principios del XX, marcando una ruptura con los marcos generales de la filosofía moderna, especialmente con el criticismo y el idealismo. Esta corriente emerge como una reacción directa contra el positivismo y el idealismo, buscando comprender la realidad a través del ángulo de la vida y el movimiento. Para el pragmatismo, la realidad es intrínsecamente cambiante, y el conocimiento se cimienta en la experiencia sensible.
Lo distintivo del pragmatismo es su enfoque en el valor práctico del conocimiento. El término proviene del griego pragmata, que alude a "las cosas que han hecho los hombres" o "hechos concretos". Así, la verdad de una doctrina o idea se determina por su utilidad para la vida práctica, entendiendo esta utilidad no solo como la satisfacción de necesidades materiales, sino como todo lo que fomenta el desarrollo del individuo y de la sociedad. Además, se diferencia de la teoría bergsoniana al concebir el conocimiento desde un punto de vista práctico.
Entre sus principales exponentes se encuentran Charles Peirce, considerado el pionero del pragmatismo en Estados Unidos al proponer la utilidad como criterio de verdad; William James, quien moldeó las características particulares de esta tendencia en Norteamérica; y John Dewey, célebre por su aplicación de los principios pragmatistas en la pedagogía social. El currículo oficial señala el pragmatismo como una de las matrices de pensamiento dominantes en el mundo actual, a menudo ligada al mercantilismo y una racionalidad instrumental. Por ello, la filosofía busca introducir un aspecto crítico frente a estas concepciones prevalentes, fomentando la recuperación de la capacidad crítica.
