TAREA 1.2
Tema:
"Las palabras que construyen nuestro futuro"
Pregunta:
¿Crees que la manera en que hablamos puede influir en la manera en que pensamos y actuamos? Explica tu respuesta a partir de los capítulos 3 y 4.
Instrucciones para los Estudiantes:
- Lea detenidamente la pregunta y de su punto de vista de acuerdo al tema.
- Escribe una respuesta breve entre 150 y 200 palabras.
- Comenta al menos en una respuesta de tus compañeros, aportando ideas o ejemplos adicionales.
- Publica tu respuesta en los tiempos establecidos en la Plataforma.
- Recuerda seguir las instrucciones para obtener la calificación exacta.
si estoy de acuerdo la forma de ablar influye en lo que pensamos y hacemos si no hablamos Claro podemos entender mal y actuar mal
estoy de acuerdo.Si no hablamos claro, entendemos mal y actuamos mal UBB
estoy de acuerdo .Si hablamos sin claridad, entendemos mal y nos querer equivocamos al actuar.
estoy de acuerdo en que la forma de hablar incluye en lo que pensamos y hacemos si no expresamos con palabras claras y respetuosa los demás no entienden bien y nosotros comprendemos mejor lo que pasa pero si hablamos del de forma confusa o sin pensar se pueden al interpretar las cosas y lastimar a los compañeros por eso debemos cuidar lo que decimos porque nuestras palabras ayudan a formar nuestra ideas y a decir cómo actuar cada día
Estoy de acuerdo contigo. debemos hablar con claridad y respeto para no lastimar a nadie.
sí creo que la forma de que hablamos influye en lo que pensamos y hacemos según los capítulos 3 y 4 el lenguaje nos ayuda a organizar nuestras ideas si hablamos con claridad y respeto entendemos mejor a los demás y actuamos bien pero sí hablamos sin cuidado podemos confundirnos o lastimar a quienes no rodean por eso dabemos elegir bien nuesta palabras por que tambien Los reforma del mundo y del comportamos
Sí, creo totalmente que la manera en que hablamos influye en cómo pensamos y actuamos, porque las palabras no solo describen la realidad, sino que la construyen.
Como vimos en el capítulo 3 el lenguaje es creador. Si usamos palabras negativas, de queja o limitantes como "no puedo", "es imposible", programamos nuestra mente para ver obstáculos. En cambio, un lenguaje positivo y responsable nos abre posibilidades.
Esto se conecta con el capítulo 4 donde se explica que nuestros pensamientos generan emociones y esas emociones dirigen nuestras acciones. Si me hablo con miedo y duda, actuaré con inseguridad. Si me hablo con confianza y con palabras de futuro como "voy a lograrlo", "estoy aprendiendo", mi cerebro empieza a buscar caminos para cumplirlo. Es la profecía autocumplida.
Por eso, cuidar nuestras palabras es cuidar nuestro futuro. Hablar bien no es ser optimista sin razón, es construir desde hoy la persona que queremos ser.